El fallo silencioso
Cuando una web deja de funcionar del todo, te enteras enseguida: alguien te llama y te lo dice. El problema de verdad es el fallo que no se ve. El formulario que sigue apareciendo perfecto pero cuyo aviso ya no llega a nadie. El teléfono viejo que quedó en una página secundaria. El certificado caducado que hace que el navegador avise de que el sitio no es seguro.
Ninguno de esos fallos te avisa. Se detectan porque alguien los está mirando, o no se detectan.
Qué incluye
- Cambios de contenido: textos, áreas de práctica, datos de contacto, equipo.
- Comprobación periódica de que el formulario entra y el aviso llega de verdad.
- Vigilancia del dominio y del certificado, para que no caduquen sin avisar.
- Copias de seguridad y recuperación si algo se rompe.
- Soporte por correo para lo que vaya surgiendo.
- Informe mensual: cuántas consultas entraron, por qué vía y en qué estado están.
- Actualización de los textos legales cuando cambie algo relevante.
Lo que cuesta
Posicionamiento en Google y en ChatGPT: 250 €/mes + IVA. Una sola cuota, sin escalones ni letra pequeña: la web viva, el panel con las consultas del formulario, la ficha de Google Business, los contenidos y ajustes para que te encuentren, el soporte y el informe mensual.
El primer mes de posicionamiento, gratis. Oferta de lanzamiento para los 5 primeros despachos: el primer mes de posicionamiento y mantenimiento no se factura. Y sin permanencia: se paga mes a mes y lo dejas cuando quieras, avisando con 30 días.
¿Y si solo quieres la web encendida? Entonces son 950 € por hacerla y 100 €/mes por mantenerla en pie —alojamiento, certificado, copias y que no se caiga—, sin permanencia. No incluye posicionamiento, ni contenidos nuevos, ni ficha de Google Business.
Las cifras están publicadas y no hace falta una llamada para saberlas: aquí está el desglose completo.
Qué no incluye
No incluye rehacer la web, ni añadir funcionalidades nuevas, ni campañas de publicidad, ni redacción de contenido jurídico. Todo eso se puede hacer, pero se presupuesta aparte para que la cuota mensual no se convierta en un cajón de sastre donde nadie sabe qué está pagando.
Si tu web la hizo otro
Se puede asumir el mantenimiento de una web existente, pero antes hay que mirarla: con qué está hecha, quién tiene los accesos y si el dominio está a tu nombre. Ese último punto sorprende a más gente de la que parece, y es el que más problemas causa cuando hay que hacer un cambio con prisa.
Si estás pensando en rehacerla desde cero, mira la página de web para despachos de abogados.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si no contrato mantenimiento?+
La web sigue funcionando, pero cualquier cambio se factura aparte y nadie vigila que los avisos de consultas sigan llegando. El fallo típico no es que la web se caiga: es que deja de avisarte y no te enteras hasta semanas después.
¿Cuántos cambios entran al mes?+
Los cambios normales de un despacho: actualizar textos, añadir un área de práctica, cambiar datos de contacto, subir un artículo. Rehacer la web entera o añadir funcionalidades nuevas es un proyecto aparte y se presupuesta.
¿Hay permanencia?+
Sin permanencia: se paga mes a mes y se deja cuando quieras, avisando con 30 días.
¿Recibo algún informe?+
Sí, un resumen mensual sencillo: cuántas consultas entraron, por qué vía y en qué estado están. Sin paneles de veinte gráficas que nadie mira.