La web de un despacho de herencias internacionales: qué necesita para que te encuentren en dos países

Un despacho de sucesiones internacionales tiene un problema que no tiene casi ningún otro: su cliente busca en dos países y en dos idiomas. El heredero italiano que tiene un piso en Barcelona busca en italiano y desde Italia. El hijo que vive en España y tiene que tramitar la herencia de su padre en Milán busca en español. Una web pensada para un solo idioma y un solo país pierde a la mitad de sus clientes antes de que lleguen.
Por qué las herencias internacionales son un caso aparte
Desde 2015, el Reglamento europeo de sucesiones (Reglamento UE 650/2012) fija con carácter general la ley aplicable a una herencia por la residencia habitual del fallecido, salvo que este haya elegido la ley de su nacionalidad. Y existe el Certificado Sucesorio Europeo para acreditar la condición de heredero en otro Estado miembro.
Para quien busca un abogado eso se traduce en preguntas muy concretas, y es justo lo que escribe en Google o le pregunta a ChatGPT:
- ¿Qué ley se aplica a la herencia de mi padre, la española o la italiana?
- ¿Tengo que hacer trámites en los dos países?
- ¿Qué es el certificado sucesorio europeo y lo necesito?
- ¿Dónde pago el impuesto?
Un despacho que responde a esas preguntas en su web, en los dos idiomas, aparece. Uno que solo dice «somos expertos en sucesiones internacionales» no.
Lo que debe tener la web
1. Dos idiomas de verdad, no un traductor automático
Cada página en español debe tener su versión en el otro idioma, escrita para el cliente de ese país, con su propia dirección y marcada para que Google sepa cuál enseñar a cada uno. Una versión traducida a máquina se nota a la primera línea, y en un servicio de confianza eso cuesta clientes.
2. Una página por trámite y por país
No es lo mismo «herencia de un italiano con bienes en España» que «herencia de un español con bienes en Italia». Son búsquedas distintas, de personas distintas, y cada una merece su página. Es lo que permite salir para búsquedas concretas en lugar de competir por la genérica «abogado de herencias», donde hay cientos de despachos.
3. Respuestas claras que las IA puedan citar
ChatGPT, Gemini o Copilot no recomiendan al despacho con la web más bonita: citan al que responde con claridad. Preguntas frecuentes reales, con la respuesta al principio y en lenguaje llano, y los datos del despacho (especialidad, idiomas, colegiación, dirección) marcados para que las máquinas los entiendan. Lo explicamos en posicionamiento en IA para abogados.
4. Un contacto que funcione en los dos países
Formulario corto en los dos idiomas, que recoja de entrada lo que ordena el caso: país de residencia del fallecido, dónde están los bienes, si hay testamento y fecha del fallecimiento. Y un aviso inmediato al despacho, porque quien escribe desde otro país suele escribir a varios despachos a la vez.
5. Seguimiento de meses
Una herencia internacional se decide despacio: varios herederos, a veces en países distintos, papeles que tardan. La consulta que hoy dice «lo hablo con mis hermanos» vuelve en tres meses si alguien se acuerda de escribirle. Un CRM para despachos es lo que hace que nadie se olvide.
El hueco que casi nadie ocupa
Hay muchos despachos de herencias y bastantes que dicen trabajar con el extranjero. Pero son muy pocos los que tienen una web realmente bilingüe, con una página por cada situación y preparada para que la encuentren Google y las inteligencias artificiales en los dos países. Quien lo hace bien se queda con un nicho con poca competencia y clientes que valoran mucho la especialización.
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