Por dónde se escapan las consultas
En un despacho pequeño, una consulta puede entrar por el formulario de la web, por WhatsApp, por teléfono cuando no hay nadie, por el correo general o porque alguien pasó por la puerta. Cada vía tiene su propio sitio y ninguna habla con las demás.
El resultado es conocido: mensajes que se leen en el móvil y se contestan «luego», correos que se quedan sin responder porque parecían resueltos, y llamadas perdidas de las que no queda rastro. No es desidia. Es que no hay ningún sitio donde esté todo junto.
Cuando alguien tiene un problema legal, escribe a varios despachos a la vez. El primero que responde parte con ventaja, y no siempre es el mejor preparado: es el que contestó.
Qué hace el sistema
- Recoge en un mismo sitio las consultas que entran por la web y las que llegan por WhatsApp.
- Avisa al despacho en cuanto entra una, sin tener que estar mirando.
- Guarda de cada consulta el tipo de asunto y la urgencia, para saber a quién llamar primero.
- Marca el estado de cada una: nueva, contactada, cita agendada, propuesta enviada, contratada o perdida.
- Programa la fecha del siguiente seguimiento, para que nadie se quede olvidado a medias.
- Deja ver de un vistazo qué consultas llevan días sin tocar.
Lo que no hace
No lleva expedientes, ni plazos procesales, ni facturación. No sustituye a tu programa de gestión. Se ocupa exclusivamente de la etapa anterior: desde que alguien levanta la mano hasta que se convierte en cliente o descartas el asunto.
Tampoco contesta por ti. Puede avisarte y ordenarte el trabajo, pero la conversación con el cliente la tiene el despacho. Cualquiera que te ofrezca automatizar la respuesta jurídica te está metiendo en un problema de responsabilidad profesional.
Por qué el seguimiento es la parte que más dinero deja sobre la mesa
Mucha gente pregunta, escucha el presupuesto y desaparece. No siempre es un «no»: a veces está comparando, esperando a cobrar, o simplemente se le pasó. Un despacho que vuelve a escribir a los pocos días recupera parte de esas consultas. Uno que no lleva registro no puede ni intentarlo, porque no se acuerda de a quién tenía que volver a llamar.
Qué cuesta
El CRM no se vende suelto: va dentro de la cuota de posicionamiento, CRM y mantenimiento, 250 €/mes + IVA. Ahí están las consultas de la web y de WhatsApp en un solo panel, los avisos de a quién falta contestar y el informe mensual. La web se paga una vez aparte: 950 € + IVA.
Los 3 primeros meses de posicionamiento, gratis. Oferta de lanzamiento hasta el 30 de septiembre. Sin condiciones ni letra pequeña: los tres primeros meses no se facturan. A cambio, compromiso de 6 meses: 3 regalados y 3 pagados.
Si ya tienes web y solo quieres la parte de captación y seguimiento, dínoslo en el formulario: se puede montar sobre lo que ya tienes y lo valoramos por separado. Aquí está el desglose completo de precios.
Verlo funcionando
En el caso de Peiró Abogado está montado el circuito completo: formulario en la web, aviso al despacho y consulta guardada.
Preguntas frecuentes
¿Esto sustituye a mi programa de gestión de expedientes?+
No. Un programa de expedientes gestiona el asunto una vez ya es cliente. Esto se ocupa de lo de antes: la consulta que entra y todavía no es cliente. Son dos etapas distintas y conviene no mezclarlas.
¿Hace falta que alguien lo mantenga al día?+
Alguien tiene que mirarlo, sí. La consulta entra sola y el aviso salta solo, pero llamar a la persona lo sigue haciendo el despacho. Lo que evita el sistema es que se te olvide, no el trabajo de contestar.
¿Recoge también los mensajes de WhatsApp?+
La entrada por WhatsApp está prevista y es una de las vías por las que más consultas llegan. El alcance concreto depende del plan, porque la integración avanzada de WhatsApp requiere la API oficial, que tiene coste. Lo vemos caso por caso.
¿Y la protección de datos?+
Los datos de las consultas son datos personales y hay que tratarlos como tales. Se firma un contrato de encargado de tratamiento (artículo 28 del RGPD) y la web incluye los textos legales e informativos correspondientes.
¿Cuánta gente puede usarlo?+
Está pensado para despachos pequeños, donde lo miran una o dos personas. Si tenéis un equipo grande con reparto de casos por abogado, dínoslo en el diagnóstico y valoramos si encaja.